A ustedes
A ustedes,
mujeres que comparten este mundo estrecho con nosotros,
gracias por la extraña coreografía de coexistir:
por sentarse cerca aunque no siempre quieran,
por discutir, empujar, corregir el rumbo
y aun así caminar al lado.
Entre risas, silencios incómodos,
competencias absurdas y complicidades inesperadas,
levantamos pequeñas victorias cotidianas
que ninguno podría sostener solo.
A veces amigas, a veces amores,
a veces tormenta o refugio,
ustedes convierten este caos compartido
en algo curiosamente habitable.
Y en medio de tanto ruido,
uno termina agradeciendo esa presencia que,
incluso cuando incomoda,
también impulsa a seguir.
Espero hayan disfrutado su domingo y
que quienes las rodean
les recuerden que todo el amor, la paciencia
y la comprensión que entregan al mundo realmente valen la pena.
Comentarios
Publicar un comentario