Kintsugi
Me gustaría contarte algo, pero al mismo tiempo sé que sería contraproducente. Me gustaría que, aun sabiéndolo, no me mirases distinto. Que no mires a un lado. Mucho menos hacia atrás. Quisiera poder ser frágil contigo, pero me siento como un florero remendado: me asusta que lo tomes entre tus manos con cuidado y prefieras no tocarlo más. Hoy tengo dos caras. Y una pesa mucho más que la otra. Estoy harto de fingir. Fingir que no duele. Que no pesa. Que no importa. Fingir que el rechazo no cala. Que el olvido es más fácil que recordar lo bien que lo hemos pasado. Cansado de fingir que está bien no sentirse amado, no sentirse querido, no sentirse pensado. Fingir que la soledad está bien. Que basta con tenerme a mí. Pero entonces me pregunto: si solo estoy conmigo, ¿quién me sostiene a mí? Quiero dejar de fingir ser feliz. Quiero dejar de fingir que no me importas. Que tus maneras de alejarte no duelen. Que tus esfuerzos por no aferrarte a mí me dan igual. La verdad es más simple. Estoy d...