De Papel
No envuelto en papel. Hecho de papel.
No es fino. No es delicado.
Es arrugado.
Tóxico, pero no para quien lo usa. Para mí.
Se dobla con facilidad.
Se marca.
Se desgasta intentando proteger a quien lo sostiene.
Te miro fingir que no te hicieron daño.
Te miro regresar al lugar donde no eras libre,
donde no eras nadie,
donde te moldeaban a conveniencia.
Y entonces entiendo algo incómodo:
Tal vez quien teme estar solo no soy yo.
Le das otra oportunidad a quien te rompió.
A quien abusó de tu amor.
De tus vacíos.
De tus traumas.
Y prefieres eso antes que quedarte conmigo.
Con algo estable.
Con algo que no te aplastaba.
Con algo que habría perdurado.
Quizás te atrae la miseria conocida.
La incertidumbre que te permite ser víctima.
La narrativa donde siempre hay alguien más culpable.
No quiero entenderlo.
Pero duele.
Un jarrón hueco, dispuesto a la espera de ti.
Vacío, esperando que lo llenaras.
Pero elegiste volver a donde eras menos.
Y aquí estoy otra noche más imaginando escenarios que no van a ocurrir.
Otra noche sintiendo que tomas este corazón de papel
y lo doblas
y lo doblas
hasta que ya no reconoce su forma.
Me duele no significar nada para ti.
Me duele respirar y sentir que el aire no alcanza.
Y lo peor no es perderte.
Es darme cuenta de que, aun así, sigo aquí sosteniendo lo que quedó de mí.
Comentarios
Publicar un comentario