Un florero, mi alma entera

Te regalo un florero,

adórnalo cómo más te guste

con felicidad amarilla de primero,

o tal vez rojo de amor verdadero.


Abónalo con tus besos,

tus más sinceros deseos;

con todos tus sueños

sin temor ni titubeos.


Mantenlo cálido y húmedo

con sucios pensamientos (por qué no)

con puros sentimientos.

Con lágrimas de felicidad,

ternura y tranquilidad.


Te regalo un florero

adórnalo con lo que más amas

te doy esta vasija

que al fin y al cabo es mi alma.


Te amo, es tuyo

No habrá vuelta atrás

Quédate conmigo

lo que resta de esta eternidad

Comentarios

Entradas populares de este blog

Sé mía

Confesión

No te acabes, noche